Memoria viva de la Jornada

Nueva formación de discípulos para la Iglesia en salida

Discípulos Misioneros en Salida

Un camino que seguimos recorriendo juntos

La Jornada de Formación y Espiritualidad “Discípulos Misioneros en Salida”  fue una experiencia profunda de encuentro con Cristo, de escucha del Espíritu y de caminar comunitario.

Durante estos días, hombres y mujeres de distintas realidades nos reunimos para volver a lo esencial del discipulado, dejarnos transformar por el Evangelio y renovar nuestro compromiso misionero en la Iglesia y en el mundo de hoy.

No se trató simplemente de recibir contenidos, sino de vivir un proceso: encuentro, conversión, envío y fecundidad.


Por eso, esta página nace como un espacio de memoria viva, de gratitud y de discernimiento comunitario.

Memoria en imágenes

Las imágenes que compartimos aquí no son solo recuerdos; son signos de un camino interior: rostros, silencios, cantos, dinámicas, oración, comunidad.

Cada fotografía refleja algo de lo que el Espíritu fue sembrando en cada corazón.

 

Tu voz es importante

Creemos profundamente que la formación cristiana es un proceso sinodal, donde todos aprendemos escuchándonos.
Por eso, queremos abrir este espacio para que quienes participaron en la Jornada puedan compartir su experiencia, ayudándonos a:

  • Agradecer lo vivido

  • Discernir los frutos

  • Reconocer lo que puede mejorar

  • Animar a otros a caminar este mismo proceso

No buscamos una evaluación técnica fría, sino una retroalimentación desde la experiencia, desde la fe y desde el corazón.

8 comentarios en «“Memoria viva – Discípulos Misioneros en Salida”»

  1. Una muy grata experiencia que lleva a reflexionar sobre nuestra vocación como discípulos misioneros en salida, a la par de crecer doctrinalmente conociendo más a nuestra Iglesia, espiritualmente a través de las reflexiones y comunitariamente a través de la convivencia y las dinámicas muy acordes con cada uno de los temas impartidos.

    Responder
  2. Queridos hermanos,

    Comparto con ustedes una experiencia que marcó mi corazón: un retiro de discípulos misioneros. Me recordaron que la fe es una relación viva con Dios, no solo creencias o prácticas.

    – La fe es creerle a Dios, no solo creer en Él.
    – La misión es hacer cosas con Él y para Él.
    – El amor de Dios es una elección diaria.

    Un abrazo en Cristo.

    Responder
  3. Fue un encuentro con Jesus muy bonito
    También que como discípulo aprender a caminar en comunidad no solo y sobre el mantenerse dentro no importa en que lugar ocupes

    Responder
  4. Al vivir esta hermosa experiencia no solo pude aprender sobre la doctrina que sustenta la iglesia, sino que tuve una vivencia profunda sobre lo que el Señor espera de mi persona como discípulo misionero en salida, en donde el encuentro con Cristo vivo sera con las personas más necesitadas. Cada tema que se compartio me permitió reflexionar sobre como va a ser esa misión, me hizo compromerme con el Señor a ser humilde, a escuchar a mi prójimo, a acompañarlo en su soledad, todo esto con ayuda del Espíritu Santo.

    Responder
  5. La admiración por la persona de Jesús, su llamada y su mirada profunda de amor buscan suscitar una respuesta consciente y libre desde lo más íntimo del corazon del discípulo. El discipulo entonces se forma en comunidad, pues es en comunidad donde aprende a escuchar, a hablar, a servir, a ser tolerante y a caminar con otros para crecer en el amor y dar testimonio desde una realidad viva. La comunidad es un taller de conversión diaria con la unción del Espiritu Santo.
    Esta jornada tiene muchos signos que me compremeten, pero a la vez estan sellados con signos y palabras de amor, que sanan, liberan, alientan, fortalecen, y animan a continuar con esta gran misión de salir a las periferias, las cuáles no solo son áreas geográficas sino corazones heridos y olvidados en muchas ocasiones por nuestra propia iglesia. Estamos invitados a llevar amor y alegria a nuestras periferias mas cercanas, la familia, el trabajo, y los amigos
    Gracias a Salvador H. Cobos por todo lo que nos compartes. Dios te bendiga. Saludos!

    Responder
  6. La admiración por la persona de Jesús, su llamada y su mirada profunda de amor buscan suscitar una respuesta consciente y libre desde lo más íntimo del corazon del discípulo. El discipulo entonces se forma en comunidad, pues es en comunidad donde aprende a escuchar, a hablar, a servir, a ser tolerante y a caminar con otros para crecer en el amor y dar testimonio desde una realidad viva. La comunidad es un taller de conversión diaria con la unción del Espiritu Santo.
    Esta jornada tiene muchos signos que me compremeten, pero a la vez estan sellados con signos y palabras de amor, que sanan, liberan, alientan, fortalecen, y animan a continuar con esta gran misión de salir a las periferias, las cuáles no solo son áreas geográficas sino corazones heridos y olvidados en muchas ocasiones por nuestra propia iglesia. Estamos invitados a llevar amor y alegria a nuestras periferias mas cercanas, la familia, el trabajo, y los amigos
    Gracias a Salvador H. Cobos por todo lo que nos compartes. Dios te bendiga. Saludos!

    Responder
  7. Llegué a esta Jornada de discípulos misioneros con el corazón cargado de dudas: ¿por qué el Señor me sostiene en esta comunidad si a veces el servicio genera tensiones en mi hogar? Desde los primeros temas, hallé una respuesta profunda que iluminó mi camino, trayendo paz y claridad a mi vocación.Esta experiencia me ayudó a discernir que Dios obra en medio de las dificultades cotidianas, invitándome a equilibrar el servicio con el amor en casa, como parte de la misma misión. Creció en mí la confianza en su providencia, fortaleciendo mi fe para seguir adelante con alegría y entrega total.Gracias por este espacio sinodal que nos une en la escucha y el crecimiento. ¡Bendiciones a todos, y un especial agradecimiento a Salvador H. Cobos!

    Responder

Responder a Salvador H. Cobos Cancelar la respuesta